Elegir las gafas
Las gafas se han convertido en un accesorio para cerrar un estilismo y potenciar la imagen personal. El asesoramiento parte del estilo, de la imagen que se quiere proyectar y de la forma del rostro.
El estilo y la imagen
Conviene identificar si el estilo tiende a lo clásico, lo actual, lo vanguardista o lo vintage. A partir de ahí se puede elegir una montura al aire más sencilla, de pasta grande y marcada, de pasta fina y redondeada, rectangular o con forma de ojos de gato, al estilo de los años 50.
La forma y el color también construyen la imagen. Las monturas de pasta, rectangulares y muy marcadas aportan dureza a las facciones. Las redondeadas, o en carey y marrón, las suavizan.
Según la forma del rostro
Cara cuadrada
Conviene elegir monturas algo más redondeadas y, mejor, con patillas finas, para no estructurar demasiado el rostro. Las monturas al aire suavizan las facciones. Es mejor evitar las rectangulares.
Cara redonda
Conviene evitar las monturas demasiado redondeadas. Sientan bien las rectangulares o las de ojos de gato.
Cara triangular
Funcionan las monturas redondeadas, ovaladas o incluso cuadradas.
Cara ovalada
Se puede elegir la montura que más guste: este rostro admite casi cualquier tipo.
El color
El color se elige según lo que se quiera transmitir: tonos vivos para aportar dinamismo, tonos oscuros para aportar seriedad, o tonos cálidos para suavizar las facciones y dar cercanía.